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Huánuco

AQUÍ NACIÓ EL CREADOR DE “EL CÓNDOR PASA” DANIEL ALOMIA ROBLES, EN EL MEJOR CLIMA DEL MUNDO Y SU TIERRA UN JARDÍN DE POETAS.

Huánuco es su nombre, Lindo es su apellido.

Las alas de  mi retorno se abren, se agitan y es precisamente al sentir estos deseos de fuego, que vienen a mí desde mis quebradas empozadas en el tiempo, esas quebradas que fluyen como ríos tormentosos, que existen y danzan a diario en la sala principal de mi pecho, de cuyos sonidos, ritmos y colores no podré huir jamás.

Este deseo de necesidad absoluta, de retrospección, quiere regresar desde la copa fresca de mi árbol hasta su raíz, hasta esa unidad fundamental de los seres vivos con el afán de volver, de poder empezar de nuevo y revivir los momentos gozados ayer.

Mis ansias, hacen que mi corazón se eleve tan alto, tanto que puede verte y te contempla en este recuerdo con abundante miel en tus cerros, en tu río,  en tus quebradas y en tus cañaverales, lugares que pueblan mis ansiedades. Pero es, en tu valle del pilco, donde  se esparce esta inconmensurable inquietud de amor y amar.

Así; este viento que soy, antes del vuelo evoca al amor, suponiéndolo capaz de que el amor acuda al conjuro e invocación que realiza mi alma para no romper este encuentro con mi suelo.

Así como el cordón umbilical que nos une a la madre, así también comprendí que existe algo que nos liga y nos une a nuestra tierra, y ese algo se va estirando y estirando a lo largo de los años, hasta un tiempo determinado, donde ya no resiste mas, entonces no tienes más que volver y volver, antes que este vínculo se rompa para siempre y nos sumerja en ese precipicio fatal del destierro eterno.

Mis Conchamarquinas, mis huanuqueñas, mis, mis pampinas y tomayquichuinas, abrazan mi corazón, y me reciben como si fuese un pasajero del tiempo de aquel que llega proveniente de una estación solitaria y polvorienta hacia un jardín de luces y rocío, para regocijarse y explosionar de júbilo con su tierra. Así me reciben,  con ese sentimiento que llena y encandila el amor por nuestra tierra, la familia, los amigos y los amores en lápida.

Es esta atmósfera de vivencias convertidas en recuerdos, desde aquel día en que el destino decidió alejarme de mis manantiales, de mis prados, de mis ríos, de mis huertas, de mis palomares, de los nidos escondidos en los maizales y en el frijolar, de mi casa celeste de teja y tapial, de mi perro Duque, de mis noches de luciérnaga, de mis claros de luna, con estrellas y meteoros fugaces aquellos que fueron fotografiados con mis pupilas y almacenadas en mi memoria para la eternidad.

Hoy me toca contemplar con armonía vivencial y vivir con deleite supremo la fascinación de mi alma por mi tierra. Porque al hombre que nace en los campos se le otorga el honor elevado, la consagración de fecundarse en ella y así poder testificar con amor, su geofiling a sus futuras generaciones.

Pero al cumplir mis quince años de edad me fue arrebatado sin piedad por el destino. Privándome de la sublimación en mis campos, de ser un habitante mayor de mi pueblo, de ser aquel que conversa con las piedras, con los cerros, con los ríos, con la lluvia y de ser el hombre que entregue su alma a una cantera rivereña de los sauzales en mi río Huallaga, o de ser el Ciprés que entrega su vida a las quebradas y cataratas de mi Pichagacocha  para que desde allí brote la turmanya (Arco iris, Chirapa) esa turmanya de mil colores como un ícono del tiempo, y que sirva de señal para perpetuar una relación de amor, de hombre y tierra.

Desde este corazón impetuoso, juvenil, morador de mis pueblos amados como Ambo: A quién proclamo como: Estación de Inocentes Prisioneros, Conchamarca: Pedazo de Cielo, Puente Chico: Mi Hogar, Las Pampas: Parque de Aventuras y de sueños inmortales, Tomayquichua: Chirimoya Embrujada y huerto trascendental del corazón de Flores, Quicacan  Surcos de Labriego… cuantas veces he llegado a tocarte de madrugada, te acariciaba apolcando tus parcelas para que jamás te olvideVichaycoto: Aroma que extasiabaY Perfume que embriagó mi Alma… alguna vez por pretender caminar en huertas ajenas, Andabamba: Beso de Bugambilias… Tejedoras de canastas, Yanaj: Recuerdo de Pantanos amistosos, Colpa: Amor de Arenas empedradas, Huancachupa:Testigo Sentencioso de mis Locuras. Cayhuayna: Autopista de Vientos y Amores Sucedáneos y Huánuco Lindo: Jardín de  Poetas.

No habrá mañana que despierte sin estos recuerdos aun latentes en mi boca porque a diario menciono tu nombre, porque soy  como el viento para estar en todas tus partes, porque quiero beber tu agüita dulce, andar tus caminos verdes, recorrer tus orillas, comer de tus frutas, oír el canto de tus palomas, cuidar a los pichones, alimentarme del maíz, de los frijoles, habitar en tus cuatro paredes, sumergirme en tus colores, jugar con mi amigo fiel, recostarme en tu oscuridad para saber de tus luceros y platicar con tus guardianes cósmicos; Es cierto mi amor, muy cierto! No habrá mañana sin retorno.


Pachín.